viernes, 29 de octubre de 2010

CONCENTRACIÓN MEDIÁTICA

CONCENTRACIÓN
PARA ROMPER EL SILENCIO
En los años noventa, la concentración de medios en pocas manos provocó, en la República Argentina, la desaparición de la pluralidad de voces. S e apagaron los canales alternativos de información en pos del desarrollo de oligopolios de empresas de fuertes capitales. Estas organizaciones  se vieron beneficiadas por las políticas privatizadoras del entonces Presidente Carlos Menem que les posibilitó su fuerte crecimiento.
La repartición de varias licencias en forma desigual le garantizó  a Carlos Menem una tranquilidad importante ya que les permitió a las grandes empresas, tanto nacionales como extranjeras realizar imponentes negocios en desmedro de aquellos medios pequeños que se vieron absorbidos por estas, que se convirtieron en las beneficiarias de las pésimas decisiones del ejecutivo nacional y cómplices de sus actos de corrupción.
Sin embargo, cabe destacar que este proceso de concentración respondió a la lógica del modelo neoliberal imperante en casi todo el mundo, pero que se hizo grande en América Latina. El recorte de los poderes del Estado y la pérdida de participación en determinadas empresas de servicios, también se produjo en los medios  de comunicación.
El avance neoliberal en los medios tuvo las mismas características que tuvieron en otras empresas de servicios que antes eran públicas como los radios y los canales de televisión. Recorte de personal, disminución de los sueldos, eliminación de la actividad gremial,  formación de grandes imperios monopólicos y  la libre entrada al país de números capitales extranjeros que tuvieron un trato muy preferencial en esta década de desigualdad.
La reforma de la “Ley de Radiodifusión”, de la última dictadura, fue realizada por Menem, también por decreto, permitió esta extranjerización al considerar argentinos a los capitales foráneos. El Tratado de Promoción y Protección  de Inversiones Recíprocas con los Estados Unidos fue gran ejemplo de la pérdida nacional de los medios.
Otra prueba de concentración de  los medios fue la apropiación de varias empresas de cables en pocas manos causando así el manejo casi monopólico de la tv paga en todo el país. La venta multimillonaria de Cablevisión  fue una prueba más que importante, conjuntamente con la adquisición por parte de Telefónica y Telecom de Entel.  No sólo se apoderaron de tv y la radio sino que decidieron manejar todo aquello que tenga que ver con el espectro  tele comunicacional, con el objetivo de posibilitar el control de todo el mercado e impedir la libertad de elección.
El control de la información en todos sus aspectos, producción, construcción y emisión es ejercida por unos pocos que provocan en espiral del silencio a construir un gran opinión pública que obliga a estar de acuerdo con  la posición de las megas- empresas, ya que las formas alternativas son prácticamente nulas debido a que se vieron forzadas a aislarse por el sólo hecho de “no venderse”.
La pluralidad de voces es una medida urgente para que existan  más alternativas de comunicación,   para  que aquel trabajador de un pequeño medio  ubicado en el medio de la nada tenga la posibilidad de difundir lo que piensa. Más medios, menos concentración permiten más libertad y una mejor democracia
Walter Leguizamón

No hay comentarios:

Publicar un comentario