viernes, 2 de septiembre de 2011

Un ícono de Quilmes que busca que lo imiten

Tito es un tipo como cualquier otro, pero su casa de botellas lo hace especial. El desea ser imitado, quiere que haya muchas casas de botellas. Sueña que en algún lugar de Quilmes exista una barrio hecho íntegramente con ese objeto. Y parece que su anhelo está cerca de concretarse ya que afirmó que “(el intendente) Francisco Gutiérrez dijo que va a hacer un barrio de casas de botellas, yo le propuse hacerlo sin fines de lucro por supuesto. Sabés cómo les cambiaría el curso de la historia a la gente que no tiene vivienda. Sería lo mejor que me pudiera pasar a mí, de transmitir un mensaje real, mensaje de cómo sobrevivir, porque en realidad yo soy un sobreviviente”.

La idea principal de este obrero del arte es que lo imiten. El no quiere ser “ni la vedette de la casa de botellas ni el gran artista, yo soy un tipo como vos, como cualquier persona que hace un trabajo distinto”. Este ex plomo de bandas legendarias del rock nacional es una persona común que trabaja para sobrevivir. Aunque no es tan de su agrado, trabaja de portero de la escuela media cuatro, Japón de Bernal. Con respecto a su ocupación declaró que “yo soy el esclavo de la escuela, el que barre. Me lo tomo como un gran castigo ir a trabajar en un colegio porque nunca me gustó ir a la escuela”, sostuvo Tito entre risas.
Pero volviendo a las casas de botellas, estas para Tito Ingenieri serían una salida muy importante para dos problemas que aquejan a varias poblaciones del mundo: el hambre y la adicción a las drogas. Con respecto al primero propuso un comedor popular de botellas, donde se ofrezca un taller de artes y oficios. En tanto para el segundo, expresó que sería bueno “crear un gran taller de botellas en distintos sitios y poner herramientas con alguien que controle y les enseñe a soldar los internos. Eso les va a cambiar el curso de la historia y se va acabar lentamente ciertas cosas”.
Sobre adicciones a los estupefacientes, Tito sabe muy bien de que se trata y como hay que luchar para alejarse de este verdadero flagelo. “Yo tomaba mucho LSD, muchos ácidos, porquerías. Uno hacía experimentos con uno mismo, yo me pongo a pensar cómo tomé toda esa basura, qué hice conmigo. Eso te deja una alucinación permanente y tengo la medicación en el bolsillo porque hay cosas que se mueven. Cuando estoy solo, todo lo redondo se pone a girar, en serio, porque esa porquería te queda en la sangre, yo no sabía. Usaba morfina y esas cosas, fume opio, un montón de basura, mi cabeza estaba enferma a los 16 años”, confesó.
La adicción al LSD lo llevó al Borda, a la camisa de fuerza que le dejó un mal recuerdo: “Esa porquería tiene unos broches que vos no sabes lo que son y bueno acá tenías unos agujeros como los ojales de las zapatillas y ahí te dan el Pentotal, y te dormís, te despertás dentro de dos días en el infierno, donde estaba (en el neuropsiquiátrico)”, rememoró Tito. 
Sin embargo, Tito se pudo recuperar, y el arte lo seguía acompañando, el arte que les trasmitieron sus maestros que le enseñaron a soldar y a forjar el hierro. “A soldar me enseñó Antonio Bersich, un amigo mio, fue el que me enseñó a soldar el taller y fui su ayudante de herrería. Y el que me enseñó escultura fue Oscar Albertasi, era muy buena persona, un tipo sencillo. En los 70 muere y yo me quedo sin maestro”, indicó Tito. 
Y como buen alumno, él se convirtió en un buen maestro que posee muchos alumnos. 
El navegante

"Vino un día Alcides Chiesa con Carlos Martínez, ellos iban hacer la historia del río, pero me dijeron que les interesaba mi historia. Eso me pareció bueno, me sentí halagado. Y yo le dije que sirva sea un mensaje de vida. Debe haber muchos como yo que hacen cosas que entienden, pero no están todos juntos. Es como una gran legión que está totalmente desparramada. Habilidosos somos todos", recuerda Tito 
El documental "Tito, el navegante", dirigido y producido por Alcides Chiesa y Carlos Eduardo Martínez, se estrenará hoy a las 20 en la Biblioteca Mariano Moreno de Bernal, ubicada sobre Belgrano 450 y en el espacio INCAA del Cine Gaumont de Rivadavia al 1600, Capital Federal. Con respecto a este film, Ingeneri declaró que "sentí mucha alegría porque alguien se preocupó por mi vida. El mensaje es que la gente haga la casa de botellas y que no tomen tantas drogas, que ya no tomen más".
"El obrero del arte" se mostró agradecido por el film diciendo "yo siempre les agradezco que se hayan preocupado por hacer la vida de alguien. También estoy agradecido del hijo de Chiesa que fue el editor de la película. Además, le doy las gracias a un amigo mío Leandro Gómez, que hizo un comic que está dentro de la película. Y de la gente que me conoció que fueron entrevistada. Está mi médico Roberto Rocca, mi psiquiatra que hasta hoy me sigue tratando"
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lunes, 29 de noviembre de 2010

ROCK NACIONAL= ACORDES DE PAZ

ROCK NACIONAL
ACORDES DE PAZ
El recuerdo de aquellos años duros de los 70 y 80 encontrarían un fenómeno artístico importante. La poesía y la problemática social irradiaron esperanza en forma de melodías esgrimidas por una guitarra. El rock nacional resurgió de las cenizas para emprender el tan sólo dos valores, el amor y la paz para todos. Sólo eran jóvenes con sueños, pero conscientes de la situación que les tocaba vivir una incómoda situación histórica. Conmovidos por el paisaje aterrador, convirtieron el dolor en canción de libertad.
Denunciar la injusticia y manifestar los deseos de igualdad eran el deber de aquellas obras de artes ideadas por los literarios del rock. Hijos del humo y la ceniza de un cigarrillo sin apagar, los mocosos del bar “La perla”, del barrio porteños de Once, diseñaron en sus rincones  las páginas de  un libro dorado cuyas partituras quedarán en la mente y en el corazón de la gente buena, sin maldad ni odio.
“Estoy muy sólo triste, acá, en este abandonado” escribían Tanguito y Lito Nebbia en una servilleta de papel, al sentirse ambos expulsados de un mundo afuera de lo  cotidiano, ya que este había tomado un rumbo egoísta sin sentimientos de felicidad. Los hombres de uniforme y algunos de saco y corbata observaban de reojo a esos a adolescentes con pantalones de jeans y remera que caminaban  por una ciudad donde aún la gente usaba gomina.
La inteligencia reencarnada en prosa brindó el trago  de la paz de un rock nacional fortalecido para calmar la sed producida por  los secos vientos del  desierto de maldad del Genocidio.  Fortalecer el grito de libertad atragantada por gorras y bastones  de aquellos estúpidos que querían mantener la violencia cueste lo que cueste. Las torturas, las desapariciones y las censuras ya teñían de sangre  un país y lo convertían en  extraño para la pobre Alicia, que deseaba despertar de esa  feroz pesadilla.
Los dinosaurios desaparecidos se materializaban en la maravillosa voz de un joven Charly García, cuya mentalidad alumbraba como nadie  el paisaje desolador. Inteligente, audaz, pasional, Carlos Alberto García es y será poseedor de un título que trasciende su capacidad artística y se intrinca en los corazones de los que desean la paz de la señora humanidad. Sin guerras, pero con canciones que unan a los dispersos hombres.
Melodía escrita en una partitura de nunca acabar, inaugurada por esos pelilargos que vivían la luz  de la  noche y dormían  en la oscuridad del día. Jóvenes insolentes que deseaban el amanecer de una noche tan fría como oscura, una noche  que parecía que nunca iba a tener fin. Sin embargo, faltaba poco para que llegara. El ruido de armas y las melodías de guitarras, emitidas por jóvenes diferentes, pero iguales a la misma vez, iban a poner punto final a esta triste historia.
Walter Leguizamón

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Malvinas: La guerra que nunca debió existir

JUVENTUD Y ARMAS
LA DEUDA INTERNA
La Guerra de Malvinas es una herida que todavía no cicatrizó. Los centenares de chicos que apenas conocían de vista un fusil fueron obligados a viajar a un lugar lejano, desconocido, donde se encontraron cara a cara con el terror. Esos jóvenes fueron utilizados por un gobierno de facto cobarde, que podía torturar mujeres embarazadas, pero no fue capaz de pisar un campo de batalla para enfrentarse en un conflicto bélico sin sentido, y con resultado puesto, frente a una potencia bien preparada.
Los adolescentes que se tuvieron que convertir en hombres de la noche a la mañana fueron escondidos  y olvidados por una sociedad que poseía un falso sentimiento nacionalista digno de un partido de fútbol. Además, tuvieron que sufrir la ignorancia de varios gobiernos democráticos que sólo les pagaban una limosna, pero que ni siquiera ofrecieron asistencia psicológica a estos héroes que aún después del  conflicto, la siguieron luchando sin ayuda de nadie, sobreviviendo así  a la pobreza y a los fantasmas de la muerte.
La inoperancia de los distintos funcionarios de turno causó que el suicidio de  ex – combatientes supere  la cifra de caídos en el campo de batalla.  Causa vergüenza ajena, una sensación que indigna y estremece saber que aquellos chicos no sólo fueron maltratados por sus “superiores”, que se quedaron con todas las donaciones de la gente bien intencionada, que creyó que con sus pieles, sus chocolates iban a mejorar el ánimo y las condiciones de los soldados.
Pero hubo otro actor más que les dio la espalda a los combatientes, y que además se burló de la sociedad. Ese fue el periodismo, las grandes empresas de los medios que ocultaron la verdadera situación de la guerra a la opinión pública. El famoso “Estamos ganando” de la revista Gente fue la prueba irrefutable del engaño y la complicidad del semanario con los miembros de la junta militar.
Periodistas bastantes inteligentes que sabían que era un manotazo de ahogado disfrazado de guerra.  Encubridores de una locura de un general que soñó  con ser San Martín o Perón, los comunicadores se burlaron de la gente, que bajo su sentimiento de nacionalismo,  creyó en las palabras de los “prestigiosos” y cayó en la trampa de la falsa victoria, imposible ya desde el vamos.
Zapatillas de lona, sacos que no abrigaron, fusiles inservibles, frente a miras telescópicas, trajes hipodérmicos, armamentos de última generación, demostraban que la locura iba a costar muy caro y que ese precio lo iban a pagar jóvenes inocentes, que nunca oyeron la palabra “Malvinas”, y que de la noche a la mañana tuvieron que luchar por ellas.
El sueño de quedar en la  historia se convirtió en la pesadilla de los novatos soldados, aunque paradójicamente también significó el fin de  la pesadilla provocada en esa noche oscura del 24 de marzo del 76. La muerte de aquellos chicos abrió las puertas de la democracia, le devolvió el sentido de vivir a algunos políticos, que más tarde se olvidarían que allá, cerca del fin del mundo, niños de 18 años le hicieron honor a la patria, que por más que a veces parezca una locura tuvieron el valor suficiente de defender con lealtad y patriotismo el papel de ser argentino, más allá de un mundial.




Walter Leguizamón

martes, 9 de noviembre de 2010

Los setenta

LOS SETENTA
EL DEBER DE LA JUVENTUD
Los jóvenes de los setenta tenían el sueño de cambiar el mundo, estos se tenían confianza y sabían que contaban con los recursos suficientes para hacerlo.  L a fuerza transformadora de  los estudiantes o trabajadores con poca antigüedad, pero con una importante conciencia social, tenían el deber de cambiar el sistema en pos de la igualdad, la libertad  y la justicia. La juventud maravillosa no tuvo miedo, a pesar de que otros los callaron con torturas y desapariciones.  
Los terribles planes económicos que incluyeron el saqueo de la industria nacional, la disminución del salario,  los despidos de miles de obreros, la pérdida de la libertad sindical, dibujaron una geografía de pobreza y marginalidad que persistió por un tiempo extendido, y que en la actualidad está viéndose cada vez menos, pero que en aquél momento impresionó y movilizó los rebeldes  con causa.
A partir de la destrucción encabezada por los grandes poderes económicos, ocultos de tras  de las fuerzas armadas, la juventud decidió que el terror tenía que llegar a su fin y se lanzaron a lucha, en su gran mayoría armados sólo con la palabra y la solidaridad para alcanzarlos objetivos de la igualdad y la libertad,  que les era negada.
Inteligentes, atrevidos, audaces, se convirtieron en los peores enemigos de los ricos , que estuvieron dispuestos a entregar a sus empleados para ajustarse a las indicaciones emanadas por la doctrina de Seguridad Nacional, impulsada por el gobierno de los Estados Unidos y cuyos principales cómplices, además de los empresarios, fueron los militares que recibieron adiestramiento en las Escuela de las Américas.
Los supremos hombres de negocios se complotaron con los miembros de las tres fuerzas armadas y encabezaron el exterminio de los sueños. Torturas, secuestros, violaciones y desapariciones fueron las armas utilizadas por aquellos que no deseaban compartir la riqueza de una nación forjada por  los obreros.  Sin embargo,  existe algo más que ayudó a formar el régimen de terror. La  complicidad periodística,  el silencio de algunos hombres que hoy en día gozan de un cierto prestigio.
Muy lejos estuvo Rodolfo Walsh de estos miembros de la “prensa independiente”, ya que fue el único que tuvo las agallas suficientes  para  enfrentarse con los miembros de la junta militar con la poderosa  arma que mejor sabía utilizar: la palabra.  Su carta publicada en el primer aniversario del golpe es un ejemplo de la verdadera función de un periodista, que es la de ser la voz de aquellos que no la tienen, dado que   el poder se la ha quitado.
En los años setenta vivir y  morir para cambiar el mundo no era una tarea imposible de lograr, si un joven se lo proponía, aunque fallara en el intento, mantenía su felicidad porque sabían que el triunfo se iba concretar tarde o temprano.
Walter Leguizamón

viernes, 29 de octubre de 2010

FEMICIDIO

Violencia de género
Fernanda Lemos, otro caso de femicidio
La agresión a mujeres va en aumento, los numero son alarmantes y los casos de asesinato producidas por las parejas ya son un tema común en los medios de comunicación.
Habla mujer, no tengas miedo, salí de ese tormento, él no  te ama. Junta  todo el valor suficiente y decí basta, ya no quiero más. No te conviertas en su presa, que no te siga, que no justifique su actitud diciéndote que te quiere mucho.  Rompe con la violencia de todo tipo, denuncialo ante las autoridades, no dejes que te amenace. No vas estar sola es esta lucha, ya hay varias mujeres que decidieron decir basta, vos sos la próxima.
La violencia de género  necesita un debate, en el cual participe todo el conjunto de la sociedad. Especialistas, políticos, docentes, estudiantes, comunicadores  tienen que  afrontar este problema y buscar medidas preventivas a través del intercambio de ideas, ya que las cifras de femicidio, según  organismos entendidos en el tema,  resaltan que mueren 19 mujeres por mes.
Se está agravando el problema: hay más muertes y un aumento de denuncias por violencia intrafamiliar, por insuficiencia de políticas públicas que prevengan la violencia sexista”, manifestó Fabiana Tuñez, coordinadora ejecutiva de la Casa del Encuentro, una entidad civil a cargo del Informe de Investigación de Femicidios, que suplanta la ausencia de estadísticas oficiales.
En la Corte Suprema de Justicia, la Oficina de Violencia Doméstica recibió en 17 meses, entre septiembre del 2009 hasta enero de este año, 10.758 denuncias de mujeres que han sido maltratadas, humilladas, golpeadas, amenazadas, mujeres que se cansaron de vivir el calvario propiciado por sus maridos, pareja ,  o jefe.
Las ONG que trabajan en el tema reclaman al Congreso que la figura del “femicidio” sea incorporada al código penal, como ya sucede en México y Guatemala, dos países con fuerte tradición de cultura machista, según ellos mismos reconocen. “La Argentina no está muy atrás, es tercera en cantidad de víctimas, es un problema grave que hay que darlo a conocer”, añaden.

Sin embargo, los “representantes del pueblo” no reglamentan la ley que dictó el Congreso de la Nación. Se necesita  valor para frenar este flagelo que va en aumento y que se evidencia aún más con las noticias que trasmiten todos los días los medios de comunicación de mujeres asesinadas, desparecidas, y en las cuales el primer sospechoso es la pareja. En esto Wanda Tadei, Erica Soriano, Fernanda Lemos tiene algo en común.
La violencia de género es un problema que afecta a todo el mundo y que no sólo se evidencia en la agresión física, sino que también existen otros actos que martirizan a la mujer. La económica, sexual, psicológica y social también existen en  las denuncias de aquellas mujeres, cansadas de vivir  dentro de tanto sufrimiento.
CASO LEMOS
El asesinato de Fernanda Lemos es otro de los tantos casos de femicidio. La grave acusación a su marido  es otra prueba más de la violencia de género.  Según fuentes de la investigación existen indicios  que señalan  a Gerardo Demchuck como autor del crimen. La activación del celular del propio victimario en el  mismo lugar donde se encontró el cuerpo es la pista más firme.
Sin embargo Demchuck, que es el único detenido del caso, será indagado hoy  por el fiscal de Juan José Vaeallo en los tribunales de Banfield, donde fue trasladado esta mañana. Además  la defensa del acusado pidió un que esté presente un perito de parte antes de terminar la autopsia de Lemos, de 28 años,  en la asesoría pericial de Lomas de Zamora.
El marido de Fernanda Lemos es acusado de asfixiar a su mujer  en su propia casa en altas horas de la madrugada, cuando las hijas, de seis y ocho años, estaban durmiendo. Luego, se presume que  la habría arrojado en el descampado ubicado en un camino vecinal, a 100 metros de la ruta 58, en San Vicente.
Además,  los peritos de la policía científica decidieron realizarle un peritaje al Peugeot 307 negro de Demchuck, ya que se presume que el hombre habría utilizado ese auto para trasladar el cadáver de su esposa al terreno donde fue hallada el lunes pasado.  Los especialistas ya habrían incautado el filtro del aire y restos de barros adheridos a los neumáticos del automóvil.
Según fuentes policiales, las sospechas sobre el esposo de Lemos surgieron a raíz de contradicciones detectadas en sus dichos y se acrecentaron con algunas pruebas recolectadas en el marco de la investigación. Uno de los elementos más fuertes en su contra fue que su teléfono celular se había activado para la época de la desaparición en la zona donde ayer se encontró el cadáver.
Según fuentes policiales, las sospechas sobre el esposo de Lemos surgieron a raíz de contradicciones detectadas en sus dichos y se acrecentaron con algunas pruebas recolectadas en el marco de la investigación. Uno de los elementos más fuertes en su contra fue que su teléfono celular se había activado para la época de la desaparición en la zona donde ayer se encontró el cadáver.
Walter Leguizamón

CONCENTRACIÓN MEDIÁTICA

CONCENTRACIÓN
PARA ROMPER EL SILENCIO
En los años noventa, la concentración de medios en pocas manos provocó, en la República Argentina, la desaparición de la pluralidad de voces. S e apagaron los canales alternativos de información en pos del desarrollo de oligopolios de empresas de fuertes capitales. Estas organizaciones  se vieron beneficiadas por las políticas privatizadoras del entonces Presidente Carlos Menem que les posibilitó su fuerte crecimiento.
La repartición de varias licencias en forma desigual le garantizó  a Carlos Menem una tranquilidad importante ya que les permitió a las grandes empresas, tanto nacionales como extranjeras realizar imponentes negocios en desmedro de aquellos medios pequeños que se vieron absorbidos por estas, que se convirtieron en las beneficiarias de las pésimas decisiones del ejecutivo nacional y cómplices de sus actos de corrupción.
Sin embargo, cabe destacar que este proceso de concentración respondió a la lógica del modelo neoliberal imperante en casi todo el mundo, pero que se hizo grande en América Latina. El recorte de los poderes del Estado y la pérdida de participación en determinadas empresas de servicios, también se produjo en los medios  de comunicación.
El avance neoliberal en los medios tuvo las mismas características que tuvieron en otras empresas de servicios que antes eran públicas como los radios y los canales de televisión. Recorte de personal, disminución de los sueldos, eliminación de la actividad gremial,  formación de grandes imperios monopólicos y  la libre entrada al país de números capitales extranjeros que tuvieron un trato muy preferencial en esta década de desigualdad.
La reforma de la “Ley de Radiodifusión”, de la última dictadura, fue realizada por Menem, también por decreto, permitió esta extranjerización al considerar argentinos a los capitales foráneos. El Tratado de Promoción y Protección  de Inversiones Recíprocas con los Estados Unidos fue gran ejemplo de la pérdida nacional de los medios.
Otra prueba de concentración de  los medios fue la apropiación de varias empresas de cables en pocas manos causando así el manejo casi monopólico de la tv paga en todo el país. La venta multimillonaria de Cablevisión  fue una prueba más que importante, conjuntamente con la adquisición por parte de Telefónica y Telecom de Entel.  No sólo se apoderaron de tv y la radio sino que decidieron manejar todo aquello que tenga que ver con el espectro  tele comunicacional, con el objetivo de posibilitar el control de todo el mercado e impedir la libertad de elección.
El control de la información en todos sus aspectos, producción, construcción y emisión es ejercida por unos pocos que provocan en espiral del silencio a construir un gran opinión pública que obliga a estar de acuerdo con  la posición de las megas- empresas, ya que las formas alternativas son prácticamente nulas debido a que se vieron forzadas a aislarse por el sólo hecho de “no venderse”.
La pluralidad de voces es una medida urgente para que existan  más alternativas de comunicación,   para  que aquel trabajador de un pequeño medio  ubicado en el medio de la nada tenga la posibilidad de difundir lo que piensa. Más medios, menos concentración permiten más libertad y una mejor democracia
Walter Leguizamón

martes, 5 de octubre de 2010

MAYO FRANCÈS

SUEÑO FRANCÉS

PARA LA LIBERTAD


Los sueños siempre se buscan y casi nunca se concretan. El mayo francés si bien no produjo cambios sustanciales, significó el nacimiento de una nueva conciencia transformadora de la sociedad mundial. El modelo alternativo fue ofrecido por jóvenes universitarios que odiaban la rigidez de los dos sistemas imperantes, el capitalismo y el comunismo. Cambiar, transformar, liberar, eran los puntos claves de la manifestación que paralizó a la Francia del 68.
Cansados de la rigidez totalitaria y del aprovechamiento laboral, miles de estudiantes estallaron de furia y armaron barricadas no sólo contra un gobierno, sino contra dos paradigmas que limitaban la libertad. Salir de la opresión a toda costa. La unión entre los estudiantes y obreros iluminaron el camino para todos aquellos hombres y mujeres del mundo, rehenes de la austeridad y del consumismo provocaron la caída de un gobierno que hasta ese momento parecía muy firme.
El concepto imposición era mala palabra para estos jóvenes que abogaban la consigna “prohibido prohibir”. La libertad absoluta estaba cerca en esos días en los que París ardía, ya que miles de jóvenes se paseaban por la calle. Era tal la inhibición de esos que recibían balas de gomas y gases lacrimógenos por parte  de la policía. No importaba las heridas, importaba la libertad en todos los sentidos.
La marca ya estaba hecha, la violencia  los estudiantes seguía los dichos de Hebert Marcase que sostenía: que “La prosperidad y la cohesión tienen por fundamento la incentivación de la explotación,  la competencia brutal y la moral hipócrita”.
Las manifestaciones artísticas fueron el legado directo del Mayo Francés, en ellas la utopía se concretaba, el amor, la paz, pero sobre todo, la libertad encontraron el refugio que les había negado la realidad, gracias a la jugada perfecta de De Gaulle, que logró negociar y apagó la llama. Sin embargo sus cenizas se trasladaron a otros sitios del mundo donde se necesitaba mucho fuego para terminar con tanta agua que ahogaba demasiado.
Walter Leguizamón